sábado, 22 de julio de 2017

TEATRO CARIOLA Y TEATRO ALEJANDRO FLORES: DOS SALAS HISTÓRICAS DE LA SOCIEDAD DE AUTORES TEATRALES DE CHILE


Imagen publicada en 2013 por el diario "La Segunda".
Coordenadas: 33°26'53.56"S 70°39'2.26"W
Es una curiosidad este lugar, maravilloso y encantado entre las candilejas chilenas. Ha sido escenario y testimonio de la última gran época del teatro y los espectáculos más diversos del Santiago bohemio que ya se extinguió, allí en la otrora luminosa y nocherniega calle San Diego, en Santiago, en el número 246, exactamente al lado del ex Teatro Roma actualmente ocupado por la popular cantina "Las Tejas".
El Teatro Cariola en realidad doble: la sala principal, con el apellido de su fundador, y una inferior, llamada Alejandro Flores en recuerdo de uno de los más grandes actores nacionales. Sin embargo, ninguna de las dos tenía aquellos nombres originalmente: eran los teatros SATCH y Talía, respectivamente.
La idea de crearlo fue del empresario de espectáculos Carlos Cariola Villagrán, quien había participado también de la fundación de la Sociedad de Autores Teatrales de Chile, SATCH, el 26 de julio de 1915, en una reunión realizada en la Biblioteca Nacional. El objetivo de la organización era "velar por los derechos autorales de los dramaturgos chilenos y promover la actividad creadora en el campo de la dramaturgia nacional", según declara hasta hoy, obteniendo su personalidad jurídica el 22 de noviembre de ese mismo año.

martes, 18 de julio de 2017

LOS QUE QUEDARON TRAS LA MASACRE DE 1938: RECUERDOS SOBRE LOS ÚLTIMOS HOMBRES DE UNA "GENERACIÓN FUSILADA"

Los cuatro sobrevivientes de la Masacre del Seguro Obrero, reunidos en una concentración frente al Cementerio General de Recoleta, en la Plaza de las Columnatas de La Paz. Imagen gentilmente proporcionada por Mauricio Emiliano Valenzuela, de su archivo fotográfico e histórico.
Al anochecer de este último domingo 16 de julio, el programa "Chile Secreto" de Chilevisión, conducido por el escritor Jorge Baradit, abordó un tema de enorme importancia en la historia política chilena con un capítulo completo propio: la Masacre del Seguro Obrero de 1938, sangriento episodio de nuestra vida republicana que puso fin a la corta pero enérgica existencia del auténtico Movimiento Nacional Socialista de Chile, bastante diferente a las versiones que hoy se suelen hacerse él intentando fusionarlo con la doctrina, simbología y estética de la Alemania Nazi.
Con gran sintonía y un gran impacto que se constata por sus ecos en las redes sociales, el capítulo incluyó entrevistas a familiares de las víctimas como doña Florencia Thennet, al testigo y conocedor del caso don Jorge Vargas, al investigador y autor del libro "La Masacre del Seguro Obrero" don Germán Bravo Valdivieso (hijo del Auditor Leonidas Bravo, testigo de los hechos que incluye en su libro de memorias "Lo que supo un auditor de Guerra") y a mi amigo personal el fotógrafo y periodista Emiliano Valenzuela.
Investigador innato, Valenzuela prepara ya el lanzamiento de un trabajo literario excepcional, que considero esclarecedor para este importante período de nuestra historia, recopilando la corta pero intensa semblanza del Movimiento Nacional Socialista Chileno en los años 30. Ha titulado muy acertadamente esta obra próxima a ser lanzada como "La Generación Fusilada", y me consta que su contenido despejará muchas dudas o falsas creencias sobre tan curioso y a veces mal contado episodio de la vida política chilena.

jueves, 13 de julio de 2017

LA ANTIGUA CALLE DEL CEQUIÓN EN LA CHIMBA DE SANTIAGO, HOY ANTONIA LÓPEZ DE BELLO

Caótico comercio informal en la entonces llamada calle Andrés Bello, hoy Antonia López de Bello, al lado de La Vega Central. El "Fortín Mapocho" denunciaba insistentemente la presencia de esta clase de comercio como un daño al establecido. Imagen publicada en los años 60.
Coordenadas:  33°25'48.42"S 70°39'11.74"W (inicio) / 33°25'49.57"S 70°37'47.40"W (final)
La Calle del Cequión, actual Antonia López de Bello, se remonta a los orígenes de La Chimba de Santiago, el barrio popular y de extramuros crecido en la orilla Norte del Río Mapocho. Corría su vía polvorienta en dirección Este-Oeste, paralela al llamado Camino de la Chimba, correspondiente a la actual Dardignac.
No debe ser confundida con la Calle del Cequión Grande, que correspondía a la actual Diez de Julio Huamachuco, ni con el apodo de Calle del Cequión que se relaciona con la curiosa historia que dio nombre a la calle Galán de la Burra, actual Erasmo Escala.
También denominada Calle del Sauce en algunos planos antiguos (no confundirla con la actual Riquelme, que recibió principalmente aquel nombre), destacaba en ella un canal de acequia hecho en tiempos coloniales y que facilitaba los riegos en parte del territorio chimbero, abasteciendo de agua grandes propiedades como el Monasterio del Carmen Bajo en La Cañadilla, con un curso hídrico tomado desde las faldas del cerro San Cristóbal. La presencia de esta acequia era la razón para recibir la calle tan curioso nombre, como puede adivinarse.
El canal podría tener alguna relación con la que se observa en el plano de las posesiones de La Chimba confeccionado en 1641 por Francisco Luis Besa, donde aparece uno que alimentaba con su agua cuatro molinos ubicados frente al cerro San Cristóbal, según comentó Justo Abel Rosales en "La Chimba antigua: la Cañadilla de Santiago (1541-1887)". La calle servía también como límite de las propiedades de los franciscanos en la Recoleta y, más tarde, la que adquirió en 1764 el Corregidor Luis Manuel de Zañartu para fundar en ella el Convento del Carmen Bajo en La Cañadilla, actual avenida Independencia.

miércoles, 5 de julio de 2017

PUENTE CONDELL O RACAMALAC: ENTRE LA FUNCIONALIDAD PEATONAL Y EL PESO DE LOS CANDADOS DE AMOR

El puente-pasarela curvo, en detalle de una imagen fotográfica del río Mapocho, hacia 1970 según suponemos. Fuente imagen: sitio web Enterreno - Fotos Históricas de Chile.
Coordenadas: 33°26'3.06"S 70°37'45.83"W
Me he referido antes, en forma ligera y rauda, al Puente Racamalac del río Mapocho, en Providencia, cuando propuse un recorrido para el Día de los Enamorados por el sector céntrico de Santiago, hace un par de años. Hoy quiero completar el tema con información más extendida sobre la conocida pasarela peatonal.
Después de la transformación del ex Parque Japonés de Providencia en el efímero Parque Gran Bretaña y, finalmente, el Parque Balmaceda, con la donación de la estatua del ex presidente en la entrada de su paseo, por el escultor Samuel Román Rojas en 1949, el lugar se recuperó como un importante sitio de tránsito y esparcimiento peatonal de los santiaguinos, aunque con un prolongado tramo de un kilómetro entre los puentes Pío Nono y Del Arzobispo, donde no había ningún paso para cruzar hacia la ribera al Norte del Mapocho.
Por lo anterior, se requería de una pasarela exclusivamente peatonal que fuera capaz de unir Providencia con el sector de cuadras en donde está la Clínica Santa María, al otro lado del río, o más específicamente conectando las veras de las avenidas avenidas Santa María y Andrés Bello, en los contornos del Mapocho.
De esta manera, se planteó la necesidad de primer proyecto municipal hacia 1951, según se informa en sitios patrimoniales como Santiago, Ayer y Hoy (en base al Acta de Sesión del Consejo Municipal del 2 de Agosto de 1951), volviendo a discutirse en asunto en diciembre de ese año. El proyecto como tal se propone en mayo de 1953 y, según parece, los trabajos comenzaron hacia 1956, extendiéndose hasta el año 1958 o un poco después, aproximadamente.

lunes, 3 de julio de 2017

LA NORIA PÚBLICA DE LA PLAZA DE ARMAS DE SAN BERNARDO

Fotografía de la noria de San Bernardo, tomada por Sergio del Valle cuando aún no desaparecía su roldana. Imagen publicada en "San Bernardo en el alma" de Guillermo Ríos.
Coordenadas: 33°35'31.40"S 70°42'16.02"W
La Plaza de Armas de la comuna de San Bernardo, lugar alguna vez considerado un pueblo en las afueras de la ciudad de Santiago de Chile y luego una área residencial "dormitorio", se remonta como centro cívico y área verde a los años 1821-1822, cuando fue dispuesta para la ciudadanía no bien se fundó esta localidad.
La plaza de marras fue construida enfrente del entonces flamante templo, el mismo que sería la parroquia y catedral del poblado. Ocupa la manzana entre las calles Freire, Arturo Prat (ex calle de la Estación), Eyzaguirre (ex calle del Comercio) y Libertador Bernardo O'Higgins, pleno centro de San Bernardo.
Justo al centro de la mitad Norte en la cuadra ocupada por la plaza, hacia el lado de O'Higgins, se puede observar el antiguo pozo abastecedor de aguas, conocido como la noria pública de San Bernardo, hoy sellada pero convertida en una verdadera reliquia de atracción turística y patrimonial en este lugar. Es uno de los símbolos más característicos para los habitantes de este lugar.

LAS CASAS CON MOJINETE EN LA ARQUITECTURA POPULAR E HISTÓRICA DEL SUR PERUANO

Abundantes techos de mojinete en la ciudad de Tacna, hacia el 1880. Al fondo, se ven las torres de la catedral. Hoy sólo quedan algunos casos exponentes de esta característica arquitectónica y constructiva, y menos todavía en Arica. Fuente imagen: Chiledel1900.blogspot.cl.
Hace unos años, escribí acá algo sobre la casona con mojinete que sobrevive en el sector céntrico de Arica, en calle Bolognesi. Vimos allí que es una de las pocas exponentes de esta característica arquitectónica y constructiva en esta ciudad, con algunos pocos ejemplos más que sobreviven en ella (probablemente no más de siete), aunque también los hay hacia el valle de Azapa y parte de la Región de Tarapacá, remontadas a la época peruana de dichos territorios.
Quiero ampliar ahora un poco el tema de las casas de mojinete, ya que he reunido algunos datos más desde entonces y que me confirman algunas de las impresiones que expresé con algo de timidez en ese momento, además de haber obtenido mejores ejemplos fotográficos de este estilo.
Como se sabe, el mojinete es una forma techo romo con una línea plana o bien biselada, llamada por algunos caballete o albardilla, que se sitúa entre las dos aguas principales, donde iría el vértice. Vista desde su frente más estrecho, los niveles altos de las viviendas con techo de mojinete tienen forma de trapecio, por lo mismo.
Según pareciera, por estos lados de la América hispanizada, tal mojinete se convirtió en un elemento muy característico de la arquitectura asociada al barroco y al colonial tardío, especialmente en el período entre los siglos XVII y XIX. Las últimas casas de este rasgo se hicieron en el siglo XX, sin embargo, casi conviviendo con el mismo tiempo en que había comenzado la retirada y destrucción de los antiguos inmuebles exponentes de la misma identidad.

viernes, 30 de junio de 2017

UNA MEMORIA VERDE ESCONDIDA DE TARAPACÁ: CUANDO LAS PAMPAS DESÉRTICAS FUERON VERGELES Y GRANDES FORESTAS

Viejo y enorme tamarugo del sector de La Tirana, en imagen publicada por "La Estrella de Iquique" el 20 de agosto de 1967. La vegetación espinosa es abundante en la Pampa del Tamarugal, pero la mayor parte de la que es visible por los visitantes, ha sido repuesta artificialmente en la zona.
Coordenadas: 20°28'31.57"S 69°39'32.85"W / 19°44'11.92"S 69°52'51.07"W (Bosques de las reservas del Tamarugal)
El verdor de la medianía desértica en la Región de Tarapacá, en Chile, está reducido principalmente a las quebradas o valles irrigados y a las reservas forestales que sobreviven en dos o tres grupos distribuidos en las puertas de la zona altiplánica. La Pampa del Tamarugal, con sus cerca de 300 kilómetros entre la Quebrada de Tana y el Río Loa, lleva su nombre precisamente por la concentración de estos árboles tan característicos de provincia homónima: los tamarugos.
El árido paisaje engaña en nuestros días: cualquiera creería que la sequedad de este lado al Norte del gran desierto atacameño, ha sido igual de estéril y calcinantel desde sus orígenes, abriéndose como un paisaje primigenio y en apariencia carente de vida, cruzado sólo por los remolinos de polvo o chusca. Se registran altas temperaturas en el día, pero sus noches frías contrastan con 20 grados o más de diferencia en pocas horas, produciendo una geografía llena de grietas y fragmentaciones de rocas, por la permanente dilatación y contracción de las mismas.
Sin embargo, los remanentes de tiempos más prolíficos y llenos de energía de vida parecen contenidos en el propio nombre de Tarapacá, cuya etimología puede remontarnos a tiempos todavía más arcaicos que los de la historia antropológica local, reservando y persistiendo en ella una secreta memoria sobre el aspecto que alguna vez tuvieron estos apartados parajes hostiles.

miércoles, 28 de junio de 2017

LA ERMITA DE UNA VIRGEN PROTECTORA EN LA CUESTA EL MELÓN

Coordenadas:  32°36'36.12"S 71°14'17.57"W
La Ruta E-47, correspondiente a la vía de la Cuesta El Melón, por mucho tiempo fue la conexión de la arterial Ruta 5, entre los dos tramos ahora unidos por el túnel del mismo nombre. Son unos siete kilómetros de caminos sinuosos bordeando laderas, acantilados y barrancos que, sin embargo, permiten una maravillosa vista panorámica del paisaje de la Provincia de Quillota y sus distantes deslindes.
Lugar peligroso y trágico, algo siniestro en ocasiones, la cuesta surgida de antiguas rutas coloniales ha sido escenario de varios accidentes mortales de vehículos ligeros o pesados, hasta nuestros días. A veces se habló en la zona también de hechos sobrenaturales, apariciones de ovnis, fantasmas, seres fantásticos y hasta el Diablo, existiendo -de hecho- una localidad llamada Duendes no lejos de allí, junto al Estero Catapilco. Ya hacia 1820, el viajero inglés Peter Schmidtmeyer había descrito estas comarcas como un lugar tan hostil y agreste semejante a las montañas Argyllshire de Escocia. Por su parte, Benjamín Vicuña Mackenna se refirió a la cuesta en su obra "De Valparaíso a Santiago" de 1877, como un teatro de conocidos salteadores y de difícil tránsito en "malos rodados y peores caballos". El mismo escritor la señala, sin embargo, como la "verdadera línea de separación entre el Norte y el Centro de Chile".
Era esperable que la protección divina acabara siendo invocada allí, en el credo popular de los viajeros, camioneros y transportistas en general. Así encontró lugar su propio y humilde sitio, oratorio de fe y de confianza en las manos de la buena voluntad, extendida desde lo alto.

martes, 27 de junio de 2017

LA IGLESIA DE MONTEGRANDE: EN LA RUTA DE LA RELIGIOSIDAD Y DE GABRIELA MISTRAL POR EL VALLE DE ELQUI

Iglesia de Montealegre en 1957. Archivo del Escritor, N° 153. Imagen perteneciente a los bancos fotográficos de la Biblioteca Nacional. Fuente: Memoria Chilena.
Coordenadas: 30°5'38.85"S 70°29'39.81"W
La Iglesia de Montegrande está a sólo unos metros junto a la carretera D-485, la autopista que se interna por el Valle de Elqui, siendo lo más reconocible del pueblo frente a su pintoresca plaza, además de la tumba de la poetisa Gabriela Mistral, ubicada a sólo pasos  de este mismo sitio, y otros puntos del entorno como el ex cerro Fraile, rebautizado con el nombre de la misma escritora a inicios de los 90.
Montegrande o Monte Grande es conocido como el lugar de residencia de la infancia de nuestra primer Premio Nobel de Literatura. Eduardo Cavieres Figueroa informa en sus trabajos como "La Serena en el s. XVIII. Las dimensiones del poder local en una sociedad regional", que este pueblo típicamente elquino nace sobre lo que, hasta la Colonia tardía, había sido la Hacienda del Valle San Buenaventura de Montegrande, de grandes proporciones y de la que aún quedan algunos terrenos con parronales como vestigios, alrededor del mismo templo y su plaza. El poblado como tal comenzará a aparecer después de las subdivisiones que se hicieron a aquella hacienda, hacia el año 1760.
Llamada más exactamente Capilla de Nuestra Señora del Carmen de Montegrande, la construcción de esta iglesia central se debió a las necesidades del servicio religioso que demandaba esta población del caserío, hasta pocos años antes habitado por los hacendados y los inquilinos de la desaparecida propiedad, principalmente.

miércoles, 21 de junio de 2017

HÉROES Y MÁRTIRES DE CUATRO PATAS: LOS CANES DE LA GUERRA DEL PACÍFICO

Oficiales en la cubierta de la cañonera "Magallanes" tras haber llegado a Antofagasta luego del combate de Chipana, en 1879, con al menos dos quiltros acompañando fielmente a la tripulación y considerándoseles como parte de la misma. En la escena aparece el propio Capitán de fragata Juan José Latorre, el cuarto de los sentados en la base del cañón (de derecha a izquierda).
Muchos hombres de armas han tenido pasiones perrunas. Esto es algo bien conocido entre historiadores antiguos y biógrafos: desde el perro macuchí, el Nevado, de don Simón Bolívar, amante de los canes al punto de que su hacienda en Caracas fuera apodada "La Casa de los Perros", hasta el bull terrier del General George Patton, llamado Willie y retratado en varias fotografías junto al veterano de la Segunda Guerra Mundial.
El impulso guerrero de algunos hombres que viven en los libros de la historia militar, entonces, ha encontrado camaradería y sintonía con los valores simbólicos del perro: lealtad, valor, compañerismo, abnegación, coraje, etc.
Por esta razón, al estallar la Guerra en 1879 entre Chile y la Alianza Perú-Boliviana, la "perrofilia" republicana chilena se encontraría con otra dura puesta a prueba, aportando nuevos casos de ingente significación cultural e histórica, con sus aspectos pintorescos pero también sus alcances conmovedoramente dramáticos.

martes, 20 de junio de 2017

EL ÚLTIMO CHISTE DE CHICHO AZÚA

Chicho Azúa (1938-2009). Fuente imagen: Página Facebook de Chicho Azúa.
Chicho Azúa no resistía las ganas de bromear y convertir situaciones de todo tipo en chistes. No por nada, entre sus pares del humor y la comedia, fue identificado como uno de los mejores improvisadores del gremio de los cómicos nacionales. Prueba de ello es que casi no existen fotografías de él en la que no aparezca poseso de alguna de sus características muecas o haciendo alguna payasada, de esas que llenaban de risa cada ambiente en donde se hallaba.
Increíblemente, hasta sus últimos días de vida, hallándose en el que sería su lecho de muerte, el comediante no resistía esas ganas de cometer bufonadas y chacotear, a veces desafiando las sensibilidades y raspando lo macabro.
Nacido en Antofagasta el 16 de abril de 1938, Carlos Edmundo Azúa Torres se inició muy joven en clubes bohemios de la edad dorada del género revisteril y de los show humorísticos en Chile, dando los primeros pasos de los que serían casi 50 años de actividad en el rubro. La mujer de su vida fue Flor María Arriagada, su esposa, con la que contrajo matrimonio el 9 de enero de 1965 y con la que tuvo tres hijos: dos niñas y un niño.
Hombre de pequeño tamaño pero muy hiperquinético, Chicho debutó en actividades de caricato y al parecer algo de fonomínica, habiendo mucho de payaso y gesticulación exagerada en su muy característico estilo. Fue especialmente diestro, entonces, en la representación de personajes inquietos, colmados de muecas y tics nerviosos casi neuróticos.

jueves, 15 de junio de 2017

LA INCREÍBLE HISTORIA DEL MÉDICO RUSO ALEJO SHERBAKOV: DE AGITADOR ANTIZARISTA PRÓFUGO A HÉROE DE LA GUERRA DEL PACÍFICO

Hay historias de aventureros y hombres de mundo que han dejado improntas especialmente singulares en la historia de Chile, como la asombrosa semblanza del ruso Alejo Serbakov, llegado a nuestro país tras haber sido un prófugo y luego exiliado por sus audacias revolucionarias, ahora buscando la redención como destacado profesional de la medicina... Sería acá, en una Guerra de 1879, donde la vida le dio la absolución y una última gran época a su corta pero valiosa existencia.
Aunque ha sido mencionado fugazmente ya por autores como Volodia Teitelboim en "Hombre y hombre", se trata de una figura que ha comenzado a ser redescubierta en tiempos más bien recientes, como en el trabajo "Rusos en Chile" de Evelyn Erlij. En la literatura más clásica, en cambio, hay reseñas sobre Sherbakov un tanto veloces y poco detalladas, algunas en nóminas o testimonios de la Guerra del Pacífico, pero tan modestas que no las citaré. Lo poco que hay disponible en internet, en tanto, en algunos casos está recopilado con ambigüedades y vacíos importantes. Por esta razón, la mayoría de los datos que he conseguido sobre este olvidado personaje de nuestra historia, la he tomado principalmente de un artículo en particular, publicado en el sitio web Radio La Voz de Rusia, con el título "Don Alejo Sherbakov" (25 de enero de 2013). La otra parte, me la ha proporcionado generosamente Marcelo Villalba, director del Museo de la Guerra del Pacífico "Domingo de Toro Herrera", investigador de la biografía del mismo personaje.
Alexei Iakovlevich Sherbakov, apellido presentado a veces también como Scherbakov, Stcherbakoff, Scherbakoff o Sherbakoff, nació en el seno de la familia cosaca de Vetlianka, en Astrakhán. Su padre fue un destacado militar llamado Yakov Sherbakov, comandante del ejército cosaco y quien es recordado en el museo etnográfico de una escuela local de Astrakhán como ciudadano destacado de la localidad. La exposición ha agregado, después, un espacio para su hijo que viajó y murió en nuestro país.

martes, 13 de junio de 2017

LOS PARTIDOS POLÍTICOS CHILENOS ENTRE DOS GUERRAS CIVILES (1830-1891): 60 AÑOS DE LUCHAS, REFORMAS, SEDICIONES, TRAICIONES Y FRAUDES ELECTORALES

Edificio del Congreso Nacional de Santiago, entrado en funciones en 1876. Imagen  publicada por "The Illustrated London News" en 1891.
Ya comenté acá algo sobre los primeros bosquejos de partidos políticos que formaron parte de las disputas del poder en Chile, en los inicios de la Independencia y en su ordenamiento Republicano. Dije también que un libro básico que sirve de matriz para avanzar en este tema histórico, es el de René León Echaíz, titulado "Evolución histórica de los partidos políticos chilenos", que he vuelto a consultar con algunos otros más a mano, para dar cuerpo al contenido de esta entrada.
Aquel texto terminaba con el fin de la dura contienda entre los dos grupos dominantes de la confrontación política de entonces: los pipiolos, de ideas liberales y muy influidos por el igualitarismo revolucionario francés, y los pelucones, de tendencia conservadora e influidos por el pensamiento estanquero y portaliano. La disputa por elegir al vicepresidente de las elecciones presidenciales de 1829 llevó al enfrentamiento bélico final entre ambos bandos, gestándose así la primera guerra civil chilena después de la Independencia, si obviamos que la lucha emancipadora también tuvo algo de fraticida.
La acefalia del mando supremo se había mantenido hasta que asume la Junta de Gobierno presidida por el pelucón José Tomás Ovalle Bezanilla, el 24 de diciembre de 1829, seguido después por el presidente provisional Francisco Ruiz-Tagle Portales, también de esas filas, electo por el Congreso y asumido el 18 de febrero de 1830. Sin embargo, sus diferencias con el General José Joaquín Prieto Vial y con los demás jefes pelucones, además de sus problemas de salud, lo llevaron a dimitir poco después. Habría sido persuadido de tomar la difícil decisión por su primo don Diego Portales Palazuelos, el solemne símbolo viviente de la nueva etapa política que ya comenzaba, con todas sus grandezas pero sus defectos muy humanos también.

sábado, 10 de junio de 2017

EL REY DE HUARASIÑA: UN GEOGLIFO TUTELAR DE LA QUEBRADA DE TARAPACÁ

Imagen del panel completo de geoglifos, desde la altura (GoogleEarth).
Coordenadas: 19°58'4.05"S 69°33'5.61"W
Son varios los tesoros arqueológicos y legendarios que guarda la Quebrada de Tarapacá y sus alrededores, en la Provincia del Tamarugal. Ya me he referido, por ejemplo, al complejo arqueológico de la aldea de Caserones y al geoglifo del Cerro Unitas conocido como el Gigante de Tarapacá, que muy probablemente guarde relación con el que veremos ahora, también situado en los antiguas rutas conectadas al ancestral Camino del Inca.
Como no aparece en los catálogos turísticos que consulté, llego siguiendo las indicaciones de lugareños hasta el majestuoso grupo de geoglifos conocido como El Rey, a medio camino entre la aldea de Huarasiña y las ruinas de Caserones, en una de las laderas de la orilla Sur del río Tarapacá. La gente de la zona conoce muy bien este extraordinario sitio, situado al frente de la último vergel agrícola que puede encontrarse caminando hacia la desembocadura de la Quebrada de Tarapacá, propiedad de otros conocidos vecinos del lugar (de los pocos que quedan).
El geoglifo está a unos 2,5 kilómetros al Sureste del caserío, en un sector llamado Iluga (no confundir con Isluga). Abarca en total unos 250 metros de la pendiente y se halla justo por abajo de donde pasa el camino hacia Caserones, a unos 2 kilómetros de este destino, así que muchos visitantes se lo pierden cuando van hacia estas ruinas, ignorantes de la existencia del gran dibujo de piedras en la orilla de la quebrada.

viernes, 9 de junio de 2017

SELECCIONES DE RAÚL MORALES ÁLVAREZ (PARTE V): "LOS BOLICHES Y LOS NOMBRES"

Cantina de principios del siglo XX, probablemente porteña. Fotografía de Harry Grant Olds hoy perteneciente al archivo fotográfico del Museo Histórico Nacional. Nótese la chuica o garrafa forrada en mimbre colocada sobre la mesa de los gañanes, a la derecha.
Continúo aquí con la selección de artículos del periodista chileno Raúl Morales Álvarez (ver el anterior acá: "Genio y figura de la Esmeralda"). Este texto, publicado originalmente en el diario "El Clarín" con el pseudónimo de Sherlock Holmes, pertenece al proyecto editorial "Temporal en Cartagena: antología de Raúl Morales Álvarez", de la Agrupación Cultural El Funye (ir al Facebook del grupo), exclusivamente dispuesta para los lectores de este blog.
A Marcelino Marambio le pegaron con firmeza y con perrera en el bar "Nunca se Supo", de Valparaíso, en El Almendral. La verdad es que él no sabe todavía cómo el iracundo Don Armando Rosca se puso a beber con él, mano a mano, hasta que se armó la gresca en cuya Lotería de puñetes y de tajos, Marcelino sacó todos los números premiados.
El boliche responde con airada exactitud al nombre que posee. Naturalmente, no es el único "Nunca se Supo" que existe en Chile. Hay versiones gemelas en cada pueblo. Todas exigen -lo mismo como suele ocurrir en la porteña- el pulso firme y los ojos muy abiertos para defender el cuero. El que pestañea, pierde.
Pero hay bautizos más curiosos todavía en esta vehemente geografía bebestible del país. La botillería que Alfredo Lieux, el director de radio, tiene en la bastante pecadora calle Eyzaguirre, luce un título preciso sobre las sedientas puertas: "El Cuerpo Malo". Donde comienza Tropezón, frente a la Punta de Diamante, se abre un bar ufano de llamarse "La Tranquilidad". Debe serlo ahora. Pero en mis tiempos sacaban de allí a los fulanos, con las piernas para adelante y anchos ríos rojos sobre el pecho o el vientre. No se molestaban siquiera en llamar a la Asistencia. Simplemente lanzaban los cuerpos a la calle. Y no por ello, la euforia de peligrosos escándalos nocturnos se detenía en el boliche. Seguía no más, dándole que suene, contraviniendo las tranquilas comodidades del apelativo.

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